El pasado viernes 27 de Septiembre se celebró La Noche Europea de los Investigadores; un conjunto de exposiciones y talleres en los que puedes aprender multitud de cosas si te gusta el mundillo de la ciencia (y si no, también).
Personalmente, lo recomiendo aunque no seas un apasionado de la ciencia. Es verdad que puede haber alguna charla más técnica y si no te has formado en determinados temas, no te enteres… pero hay tantas exposiciones que seguro alguna llamará tu atención y vas a aprender algo nuevo. Yo solo he ido dos años (a partir de ahora iré siempre, claro está) y ambas veces he aprendido un montón y me lo he pasado genial.
Así que voy a hablaros sobre lo que aprendí (que no fue poco).
Estuvimos en una charla sobre el cáncer (no nos planteamos dos veces qué exposición queríamos ver) y el hombre que daba la charla nos habló sobre lo que habían estado estudiado en su grupo de investigación, la metástasis.
El cáncer es el crecimiento anómalo de células dañadas que forman tumores malignos. Estas células se dividen a gran velocidad debido a que fallan los mecanismos de control del organismo. A demás, el cáncer puede acabar siendo no una enfermedad, sino varias; ya que las células dañadas se pueden desprender y viajar a lugares como el cerebro (concepto conocido como metástasis).
Hay más de ochenta subtipos de tumores cerebrales, pero los vamos a clasificar en dos grandes grupos:
1. Tumor primario cerebral. Aquel que se origina en el cerebro
2. Tumor secundario cerebral. Se origina en un órgano externo (pecho, pulmón...), se desprenden del órgano afectado y viajan a través de los vasos linfáticos hasta llegar al cerebro.
Un ejemplo es el glioblastoma, el tumor primario más común y maligno, se dan quince meses de vida como mucho.
La metástasis es difícil de tratar pero han diseñado tres terapias:
1. Mejorar técnicas de detección temprana. Si se reconocen, se les puede parar y hacerlas crecer en el tejido nervioso, ya que el daño que se produce en la pared del endotelio hace que unas proteínas determinadas se expresen. Si esas proteínas las juntas con anticuerpos, puedes crear agentes de contraste.
2. Encontrar nuevas dianas terapéuticas. Si encontramos unos anticuerpos que impidan que esa proteína interaccione, podemos disminuir la carga de metástasis en el cerebro cuatro o cinco veces.
3. Inmunoterapia. La radioterapia hace que podamos quemar las células tumorales, pero también se puede quemar lo que hay al rededor (aún es una técnica muy joven).
Las células de nuestro sistema inmune están diseñadas para atacar, lo que pasa es que las células del cáncer las engaña. Lo que haría la radioterapia sería "despertar esas células del S.I. También se intenta que un linfocito sea capaz de reconocer y atacar una célula tumoral. ¿Cómo? La microglía del cerebro (células neurogliales del tejido nervioso con capacidad fagocitaria y de soporte, que forman el sistema inmunitario del sistema nervioso central) tiene como misión atacar. Lo que pasa con el cáncer es que al entrar en contacto con la célula cancerosa se activa de modo erróneo y le ayuda a crecer por así decirlo. Se cree que es porque la molécula galectina 3 (expresada por la microglía) se agranda mucho y la vuelve torpe. Entonces si yo creo un modelo que inhiba la galectina 3, se podría convertir para que las células tumorales sean atacadas por la microglía. Así se conseguiría reducir el tamaño hasta 10 veces. Pero hay un inconveniente, que puede ser que si se sobreactiva el Sistema Inmune pueda acabar atacando a las células buenas (este es uno de los grandes problemas de la inmunoterapia).
Para finalizar, hay que decir que cuando se financia en investigación es importante saber que lo que se está financiando se puede convertir en la terapia del mañana. Ya han pasado 10 años hasta 2020 desde que se pueden hacer ensayos clínicos.
Y por último, nos contaron que es posible realizar inmunoterapia porque hay una compañía que tiene inhibidores para galectina en Suecia
