Margarita salas murió este jueves, 7 de noviembre, a sus 80 años.
Nacida en Canero, Asturias, en 1938. Era una bioquímica española licenciada en ciencias químicas por la Universidad Complutense de Madrid y fue investigadora del CSIC en el Centro de Biología Molecular ‘Severo Ochoa’ (que por cierto, fue discípula de este señor).
Descubrió el ADN polimerasa del virus bacteriófago phi29 (permite amplificar el ADN de manera sencilla, rápida y fiable), que tuvo (y sigue teniendo a día de hoy) una aplicación crucial en biotecnología: Esta tecnología ha sido una de las patentes más rentables del CSIC (puesto que es la que más ingresos le ha proporcionado).

Podemos destacar 3 etapas en su trabajo: doctorado en Madrid, etapa postdoctoral en Nueva York y regreso a España en 1967 como investigadora del CSIC.
Además, fue la primera mujer miembro de la Real Academia de Ciencias de España, una de las primeras académicas de la lengua, la primera mujer en dirigir el Instituto de España (que congrega a todas las Reales Academias) y la primera mujer también en ser nombrada doctora Honoris Causa por las universidades: Rey Juan Carlos, de Oviedo, de Extremadura, de Murcia, Politécnica de Madrid, de Jaén, de Cádiz, de Málaga, de la UNED, de la Internacional Menéndez Pelayo, de la Carlos III de Madrid y de la de Burgos.
Ha obtenido diferentes galardones, siendo nombrada Investigadora europea 1999 por la Unesco y recibió el Premio Rey Jaime I de Investigación en 1994. Presidió la Fundación Severo Ochoa y dirigió anualmente el curso de la Escuela de Biología Molecular “Eladio Viñuela”.
Fue miembro de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, de la Real Academia Española, de la Academia Europea de Ciencias y Artes, de la American Society for Microbiology y de la American Academy of Arts and Sciences, entre otras.
Margarita tenía una gran dedicación a la investigación y a pesar de todos los premios y cosas que ha hecho, sus compañeros destacan lo humilde que era. Además, cabe destacar la importancia de su papel en la ciencia como mujer a pesar de las dificultades impuestas (y más, en su época)
